viernes, 5 de septiembre de 2014

Nicanor Parra: cien años


Hay un buen motivo para volver a interrumpir el relato cronológico de mi acercamiento a la poesía. Otra vez la interrupción como constante de la vida y el arte.Hoy el antipoeta chileno Nicanor Parra cumple cien años. Nicanor un ícono que descubrí muchos años después de casi todo, mucho después que a Neruda, Huidobro, Gabriela Mistral, mucho después que a Violeta.

Hoy Chile es un país en homenaje y el poema elegido es:

EL HOMBRE IMAGINARIO


El hombre imaginario
vive en una mansión imaginaria
rodeada de árboles imaginarios
a la orilla de un río imaginario

De los muros que son imaginarios
penden antiguos cuadros imaginarios
irreparables grietas imaginarias
que representan hechos imaginarios
ocurridos en mundos imaginarios
en lugares y tiempos imaginarios

Todas las tardes tardes imaginarias
sube las escaleras imaginarias
y se asoma al balcón imaginario
a mirar el paisaje imaginario
que consiste en un valle imaginario
circundado de cerros imaginarios

Sombras imaginarias
vienen por el camino imaginario
entonando canciones imaginarias
a la muerte del sol imaginario

Y en las noches de luna imaginaria
sueña con la mujer imaginaria
que le brindó su amor imaginario
vuelve a sentir ese mismo dolor
ese mismo placer imaginario
y vuelve a palpitar
el corazón del hombre imaginario
Brindo por este hombre distinto que a mi hija Arantza le recuerda en sus maneras a su abuelo (mi padre) con uno de sus primeros poemas que me capturaron: sus "Coplas del vino". Después de su lectura quedé contagiado de la necesidad de beber el buen Rioja en azucenas o copihues: "El vino puede tomarse/ En lata, cristal o greda/ Pero es mejor en copihue/ En fucsia o en azucena"
COPLAS DEL VINO
 
Nervioso, pero sin duelo
A toda la concurrencia
Por la mala voz suplico
Perdón y condescendencia.
Con mi cara de ataúd
Y mis mariposas viejas
Yo también me hago presente
En esta solemne fiesta.
¿Hay algo, pregunto yo
Más noble que una botella
De vino bien conversado
Entre dos almas gemelas?
El vino tiene un poder
Que admira y que desconcierta
Transmuta la nieve en fuego
Y al fuego lo vuelve piedra.

El vino es todo, es el mar
Las botas de veinte leguas
La alfombra mágica, el sol
El loro de siete lenguas.

Algunos toman por sed
Otros por olvidar deudas
Y yo por ver lagartijas
Y sapos en las estrellas.
El hombre que no se bebe
Su copa sanguinolenta
No puede ser, creo yo
Cristiano de buena cepa.
El vino puede tomarse
En lata, cristal o greda
Pero es mejor en copihue
En fucsia o en azucena.
El pobre toma su trago
Para compensar las deudas
Que no se pueden pagar
Con lágrimas ni con huelgas.
Si me dieran a elegir
Entre diamantes y perlas
Yo elegiría un racimo
De uvas blancas y negras.
El ciego con una copa
Ve chispas y ve centellas
Y el cojo de nacimiento
Se pone a bailar la cueca.
El vino cuando se bebe
Con inspiración sincera
Sólo puede compararse
Al beso de una doncella.
Por todo lo cual levanto
Mi copa al sol de la noche
Y bebo el vino sagrado
Que hermana los corazones.

Feliz cumpleaños DonNicanor y gracias por estar vivo con ese desparpajo y la mirada perdida que vuelve de una pizarra de escuela, la pizarra en la que escribimos nuestra vida.

domingo, 31 de agosto de 2014

La Generación del 27 (5) Rasgos Generales (3)

Y sigo transcribiendo el manuscrito escrito en mi adolescencia sobre la generación que me cautivó entonces. Continuo con el capítulo que llamé "Rasgos Generales" desde su punto G.

"G) Gongorismo. El culto a Góngora lo introduce Ruben Darío y él lo aprende del simbolismo francés de Verlaine. En los poetas del 27 este culto culmina en verdadero amor. Alberti y Lorca recitan de menoria "Las Soledades" y "El Polifemo".


Con motivo del centenario de Góngora los veintisietistas organizan un acto al cual me referiré más adelante.

H) Tal vez lo que más una a la Generación es su conjunta evolución. La poesía del 27 va cambiando, pasa por diferentes etapas y los poetas las van superando insertos, como estuvieron, en esa caraterística estructura de grupo. Voy a distinguir tres etapas principales en su evolución: La Poesía pura, el Neopopularismo intelectualista y el Surrealismo:

1.El ambiente en que nace la Generación es un ambiente intelectualizante. Ortega acertó en su título: "la deshumanización del Arte". Se intenta buscar una poesía pura de mero esteticismo formal. Lainfluencia en este periodo es de Paul Valery. Se desprecia el sentido novelesco por lo que tiene de humano. Así Dámaso Alonso después de una crítica en la que se censuraba la falta de interés novelesco de "Las Soledades" de Machado escribía que precisamente ese era el interés que no debían tener y derivaba la perduración del genio gongorino en no haber incrustrado en sus poesías ese interés novelesco, que ellos califican como alimento de las actividades espirituales de orden práctico.


2. Hacia 1927, formada ya completamente la Generación, los poetaa empiezan a sentir hastío por un esteticismo que no les conduce a nada. Surge el deseo en ellos de hablar y mandar su mensaje al alma del público. Es esta la etapa del Neopopularismo intelectualista, el modo de expresión busca las formas tradicionales y su formación literaria les lleva a las canciones del siglo XV. No supone, sin embargo, un descenso al folklore sino que se trata de una visión intelectual del mismo. Supone pues una etapa de transición, atrás queda la poesía pura que partió de Mallarmé, delante, como atrayente imán esta el superrealismo recien nacido en Francia.



Llegamos al momento en que bajo el adjetivo novelesco aparece una danza de otros adjetivos mucho más acertados para lo que quieren plantear: "vital", "cordial", "humano". En ese instante que la musa de Paul Valery aburre, Dámaso renuncia a aquellas sus palabras y todos juntos dan paso a un canto pronunciado y febril del corazón del hombre y el poeta expresa con su dolor y su esperanza el anhelo y la angustia del eterno corazón humano. Es aquí donde mas se ensambla la poesía del grupo con la del maestro Juan Ramón Jiménez. Juan Ramón ha buscado siempre la belleza y la ha buscado en la desnudez, la ha buscado entre las fibras de su interior de poeta y hombre desarropándolas de lo inservible.


Antes de proseguir quiero defender este momento en que se da paso a la verdadera poesía que ha de consagrarlos, de la acusación de subjetividad. Esta acusación es clara mas tarde en Pablo Neruda, también es patente en muchos de nosotros los jóvenes que somos muy dados  a decir que el poeta en su poesía no dice nada a los otros,sino que se habla a sí mismo.

Pablo Neruda escribe: "Yo adoro toda la poesía escrita, todo el rocío, luna, diamante, gota de plata sumergida, que fue mi antiguo hermano, agregando a la rosa, pero me sonrío, siempre dicen yo, a cada paso les sucede algo y es siempre yo. Por las calles solo ellos andan o la dulce que aman, nadie más, no pasan pescadores, ni libreros, no pasan albañiles, nadie se cae de un andamio, nadie sufre, nadie ama".

No, no es cierto, ya lo he dicho antes, es un canto al corazón del hombre a través del corazón del poeta y al llorar él su soledad, al manifestar su alegría en el momento en que se siente centro del universo o su deseo apasionado hacia la amada describe nuestra soledad, nuestra alegría, nuestro apasionado deseo hacia la amada.

Vemos pues que la Generación ha nacido en un ambiente intelectualizante, se la ha llamado cerebral y poco humana, pero lo que es cierto es que esta llamada poesía cerebral a la que se quería cerrar el paso se fue metiendo por las rendijas de todas las estructuras literarias de esa España y llega hasta nosotros, los jóvenes de hoy.

La avanzadilla en la penetración en el público la constituyen, sin duda, los metros populares: la visión de Andalucía de Alberti y Lorca

"La niña de bello rostro
está cogiendo aceitunas.
El viento, galán de torres,
la prende por la cintura" 
 

Gerardo Diego podía atraer a los lectores por la faceta de su arte que no producía escándalo: "El ciprés de Silos". Salinas por su deliberada incongruencia que llegaba a un punto en el que podía hacer gracia, pero hay otros como Jorge Guillén que se pueden considerar impenetrables.





3. El surrealismo francés iniciado por André Breton nace con fuerza. En 1929 parece "Pasión de la tierra" de Vicente Aleixandre, es el comienzo de otra etapa, aunque él aún ignore todo sobre el surrealismo, pero con este libro y "Sobre los ángeles" de Rafael Alberti comienza una era de grito. Siguen "Espadas como labios" y "La destrucción o el amor" de Aleixandre y se une "Residencia en la tierra" del chileno Pablo Neruda.


Es un momento de alucinación en el que se confunde lo real y lo soñado, lo que sucede y lo que queremos que suceda. Es una poesía trascendente, humana y apasionada y los llamados cerebrales pasan de su inicial mesura al desbordado apasionamiento. Después de la guerra española este movimiento se intensifica.

El pudor infantil con que se inicia la Generación, esa limitación voluntaria a temas que nos parecen fuera de la poesía se rompe y la pasión, entrevista ya entonces debajo de los candorosos ojos de la adolescencia, nos lleva a una poesía frenética.

Se da el caso irónico por cierto que en este punto en el que la poesía descubre al aire sus pechos túrgidos y todo se llena de desmayo, la mayoría del pueblo llano, acostumbrado al soniquete de la rima la acusa de prosaica.

Hemos visto, en fin, los rasgos generales de la evolución de estos poetas y los he expuesto como un lazo más de unificación porque todos los poetas de la Generación se integran en cada una de las etapas a la vez.

Con todo lo dicho hasta ahora junto con la aportación crítica de la mayor parte de ellos y la creación de revistas generacionales como "Carmen" (en Madrid) con su suplemento "Lola", "Litoral" en Málaga, "Papeles de Aleluyas" en Huelva, "Mediodía" en Sevilla, "Verso y prosa" en Murcia, "Manantial" en Valladolid, "Gallo" en Granada y "La Gaceta Literaria" en Madrid se contribuye a crear el espíritu de lo que podemos considerar las coincidencias. Paso a hablar a continuación de lo que los diferencia."

Pero no será en este capítulo que resulta ya demasiado largo

jueves, 21 de agosto de 2014

Una interrupción: Pessoa del desasosiego

Y doy un salto, interrumpo a mis poetas del 27 y el manuscrito del Juan adolescente, simplemente porque en la revista Paula encuentro estos versos de Fernando Pessoa

"DE TODO, QUEDARON TRES COSAS"

la certeza de que estaba siempre comenzando,
la certeza de que había que seguir
y la certeza de que sería interrumpido
antes de terminar.

Hacer de la interrupción un camino nuevo,
hacer de la caida, un paso de danza,
del miedo, una escalera,
del sueño, un puente, 
de la búsqueda,...un encuentro

Interrumpo simplemente por estos versos que me llevan a otra edad. Descubri a Pessoa justo el día que cumpli 34 años y me regalaron el "Libro del Desasosiego", donde hoy  encuentro subrayado: "Un barco parece ser un objeto cuyo fin es navegar; pero su fin no es navegar, sino llegar a un puerto"

Algo más tarde descubrí al poeta

 



Y con él la soledad que habla consigo misma

Oda      (*)

Para ser grande, sé entero: nada
Tuyo exageres o excluyas.
Sé todo en cada cosa. Pon cuanto eres
En lo mínimo que hagas,
Por eso la luna brilla toda
En cada lago, porque alta vive.
(*)  De heterónimo Ricardo Reis

y de paso Juan Soriano descubrió que él mismo era un heterónimo y aunque pensó ponerlo en su tarjeta de visita no lo hizo.

domingo, 3 de agosto de 2014

La generación del 27 (4): Rasgos Generales (2)


Continuo esta entrada sobre los poetas de la "Generacion del 27", estaba abordando los rasgos generales que les convierten en generación, al menos en un momento de su historia. Prosigo copiando el texto de 1.966.

"E) Hasta ahora hemos ido estudiando movimiento tras movimiento en la Literatura, generación tras generación observando que cada uno/a supone una ruptura con el/la anterior. Los poetas del 27 no rompen la madeja de las generaciones anteriores, que en el caso de la del 98 sigue dando sus frutos. No nace tampoco como reacción a la catástrofe nacional.

No hay, por lo tanto, un quiebre desde la poesía modernista a la poesía actual. Si miramos hacia atrás todo es una continuidad, una homogénea continuidad que se va ensanchando progresivamente. Podemos sí citar el conato de rompimiento de esta histológica procesionaria, que supone el ultraismo.

El ultraismo es un movimiento que tiene matices e influencias desde el creacionismo al dadaismo, pero se desvanece después de unas tumultuosas veladas salvándode solamente Gerardo, "Nuestro Gerardo", dice Jorge Guillén. 

F) Apoliticismo. Tampoco existe un vínculo político. Ninguno quiere saber las ideas políticas de los otros y descaradamente las ignoran. Fijémonos en Alberti. El gaditano y marinero Rafael es un muchacho inconsciente que degusta la vida intensamente profesando el más amplio anarquismo literario. No podemos imaginarlo entonces como pieza de una organización política, menos si exige disciplina.




Tampoco Federico lo fue. En julio de 1936 (fecha del llamado Alzamiento Nacional) lee a sus amigos "La casa de Bernarda Alba" se despide con unas palabras gradiclocuentes "Yo no voy a hacer nada...yo nunca seré político. Yo soy revolucionario porque no hay verdadero poeta que no sea revolucionario"

Con estas palabras se eleva a su dimensión poeta, se aproxima a su cielo y en un instante inexacto se situa junto a Dios y se pone junto a El a crear. Éste haciendo cosas de la nada, aquel con los dedos llenos de palabras y de estrofas.

Lástima que este espíritu apolítico con que surge la generación no quedase truncado en los preámbulosde la Guerra Civil española."

Truncada no por la política (finalmente estuvieron en el mismo bando) sino por la muerte de Federico quedó la amistad con Rafael Alberti, que años más tarde le recitó  de esta manera:



miércoles, 30 de julio de 2014

La generación del 27 (3): Rasgos Generales


Vuelvo al Manuscrito de abril de 1.967 aún en mis 16 años al capítulo Rasgos Generales


"Nos encontramos ante una generación poeta. Una generación que exprime su mirada poética sobre España de una forma incomparable en nuestra historia y antes de proseguir nos encontramos con una pregunta ¿Grupo o generación?

Hace más de unp siglo que los criticos literarios juegan con estos dos conceptos cuando analizan los movimientos literarios sin consecuir en nada cierto, Vamos entonces a intentar meternos entre ellos, nuestros poetas y ver todo lo que les une y les separa. Pedro Salinas, Gerardo Diego, Jorge Guillén, Dámaso Alonso, Vicente Aleixandre, Federico García Lorca y Rafael Alberti constituye el núcleo central de esta Generación. Después se le agregan Altolaguirre, Cernuda y Miguel Hernández. Son estos los nombres que a pesar de su importancia, muchos conocen poco y sin embargo se escurren entre los labios para hacerse meteoros ante la luz solar de la poesía.

A) Existe entre ellos como primer factor la coetaneidad. Las fechas de nacimiento oscilan entre 1.892 (Salinas) y 1.903 (Alberti)

B) pero fundamentalmente tienen una profunda conexión, un sentido de grupo con conciencia de saberse núcleo, inmenso núcleo de la poesia española del momento en que vivian. Juntos inician una serie de vivencias que los hermanan como a saltarines amorcillos de Rubens. Se sienten poseedores del juego crucial entre las luces artificiales y la diáfana luz de los campos. Este sentido de grupo se acentúa y clarifica en momentos como la muerte del primero de ellos: Federico.

Dámaso Alonso lo llora así, recordando aquel viaje en barca que hicieron por el Guadalquivir cuando en diciembre de 1.927 son invitados al Ateneo por Sánchez Mejías

"¡Quien nos había de decir, Federico, mi príncipe muerto que para ti la cuerda se había de romper brutalmente, de pronto, antes que para los demás y que la marea turbia te había de arratrar, víctima inocente!"

¡Quien nos había de decir, Federico, mi príncipe muerto!. Es este un profundo grito, estremecedor grito, semejante a aquel de Espronceda en sus cantos a Teresa, que surge del fondo, no sólo de ellos, sus poéticos hermanos, también de todos nosotros, los jóvenes de hoy que miramos con acentuada nostalgia (no encuentro otra palabra) el volumen de palabras, y anémonas que se entierra con Federíco. Con nuestro Federico Garcia Lorca.

C) La formación de todos ellos es universitaria (exceptuamos a Miguel Hernández que se une despues desde su humildad de pastor de cabras). Esto supone un nudo más para aunar su posición en la Literatura española hasta ese momento.

D) Gozan del magisterio directo de Juan ramón Jiménez"

Y el escrito sigue acumulando rasgos que vendrán en la siguiente entrada de este blog.ahora quiero detenerme en Dámaso Alonso y su principe muerto.Una frase que aparece en su discurso "Una generación poética". Antes una breve referencia a su biografía



"Era muy de noche. El Guadalquivir, crecido, inmenso toro oscuro, empujaba la barca; la quería para sí y para el mar. La maroma, de orilla a orilla, que nos guiaba describía ya una catenaria tan ventruda que parecía irse a romper. Aún traíamos las risas de tierra, pero se nos fueron rebajando, como con frío, y hacia la mitad de la corriente sonaban a falso, a triste. Único entre todos, Federico no disimulaba su miedo. Tanto y con tanta ponderación lamentaba haberse embarcado, que primero creí que se trataba de una broma más, entre sus bromas. No: era auténtico terror; le salía de la carne al contacto de aquella fuerza negra, mugidora, fría.
Imagen de la vida: un grupo de poetas, casi el núcleo central de una generación, atravesaba el río. La embarcación era un símbolo: representaba los vínculos y contactos personales que ligan a los miembros de un grupo en conjunta florescencia: la amistad, el compañerismo, los compartidos sentimientos, los mutuos influjos... La cuerda guiadora era el designio de Dios, la proyección teleológica que lleva hacia una meta la actividad de una hornada de hombres, contando con la fuerza de la riada (que Él mismo también impulsa), pero a través de la riada... ¡Quién nos había de decir, Federico, mi príncipe muerto, que para ti la cuerda se había de romper, brutalmente, de pronto, antes que para los demás, y que la marea turbia te había de arrastrar, víctima inocente! Tú tenías como ninguno la risa alegre, la gracia genuina que a todos impregna y hace desarrugar el ceño más plegado; la sal de España se había concentrado en ti, apurada y avivada a lo largo de lentísimas eras; pero de vez en cuando te salían esos aullidos animales, terror oscuro que venía ¿de dónde?, ramalazos de un difuso presentimiento. Patente está por todas partes en las imágenes oníricas de tu obra; pero sólo a veces atravesaba como un relámpago las risas de tu amistad, las facecias de tu genial juglaría. ¡Aquel pavor tuyo de la barca...!"

Para finalizar traigo un poema de Dámaso que como adolescente madrileño me hizo sentir que debía sospechar del mundo que iniciaba.

 

jueves, 1 de mayo de 2014

La Generación del 27 (2): Sus influencias

Sigo con el manuscrito de abril de 1.967

2. Las influencias

"Bécquer es elpunto de arranque de toda la poesía contemporánea española. El fenómeno Rubén, a principios del siglo XX no se puede pasar por alto. Rubén Darío supone la revitalización de una poesía que sestea. El consigue despertar toda la sabia que habia quedado adormecida en las páginas de la lírica española, truncada en el Neoclasiciosmo.

El Modernismo lleno de sonoridad y colorido produce una poesía dirigida a las minorías.

La "Generación del 27"lógicamente  no se libra de este influjo inicial, sin embargo, en su momento cumbre busca todo lo contrario: es un canto, un grito que el poeta quiere lanzar a sus hermanos.

Por eso el influjo de Rubén Darío no es realmente notable,está tamizado por Juan Ramón Jiménez y los Hermanos Machado, quienes para ser propias integridades poéticas han tenido que alejarse de Rubén, un alejamiento que no es más que avanzar al encuentro con Gustavo Adolfo Bécquer.

Cualquier poeta actual (1967) se encuentra mucho más cerca de Bécquer que de Rubén, por tanto en él comienza nuestro camino recto hacia entender a este grupo del 27.

La influencia tiene su segunda fuente en los Machado. Os extrañará, tal vez, que integre a Manuel, casi siempre considerado como secundario. Antonio Machado es denso, sombrío, con la inacabable mirada que surge de su verso y ahonda en nuestro espíritu como un garfio de plata. Manuel es, sin embargo, gracioso, gorgojeante. Su verso revolotea juvenilmente como una mariposa que se fuera a posar en la naricilla de un niño. En su ritmo se encuentra, al menos para mí el antecedente de la gracia de Alberti o Lorca.

Por último Juan Ramón Jiménez es la estación grandiosa que va a influir notablemente en esta generación. Es el maestro.

 He encontrado unos versos de Lorca donde se palpa fácilmente la misma música, el soniquete de "Diario de Poeta y Mar" de Juan Ramón.

Escribe Lorca:

Guardias civiles borrachos
en la puerta golpeaban.
Verde, que te quiero verde.
Verde viento, verdes ramas.
El barco sobre la mar
y el caballo en la montaña.

Juan Ramón escribe

Ojos gris, mechón de oro,
rostro florido y moreno.
La mujer canta en la puerta,
vida de los marineros,
El hombre siempre en la mar
y el corazón en el viento.

Fijémosnos en los últimos versos: "El barco sobre la mar y el caballo en la montaña", "El hombre siempre en el mar y el corazón en el viento", veremos claramente el undísono que fluye de los dos y el paralelo de su construcción."

Eso escribia el joven estudiante Juan Vera. El de ahora, ya no joven, pero sí estudiante, traigo otra versión del Romance Sonámbulo de García Lorca, el "verde, que te quiero verde" para despedir esta entrada. Un bello dúo entre Ana Belén y Manzanita.




viernes, 25 de abril de 2014

La generación del 27: El contexto histórico

Abril de 1.967, hace ya 47 años presenté mi trabajo de fin de curso de Literatura en el Curso Preuniversitario del Instituto Ramiro de Maeztu sobre "la Generación del 27", el grupo de poetas, artistas y amigos que coincidieron en la Residencia de Estudiantes, justo en el mismo espacio en el que nosotros estudiábamos.

Lo leí ante toda la clase. Mis compañeros escucharon en silencio: En los momentos en que  hice referencias políticas, el ambiente se puso tenso. Algunos de los más  amigos miraron al profesor, el Sr. Oliver. Al final él fue quien inició el primer aplauso y tuve la experiencia de recibir una ovación y de saber que muchas más veces hablaría en público en defensa de mis ideas y de aquello en lo que creo. Obtuve la Matrícula de Honor y la máxima calificación del curso

Hace un par de meses, en mi cambio de casa, volvieron a mis manos las 14 cuartillas manuscritas a doble cara, en tinta azul mi texto y en roja los poemas o frases de los autores citados.

Decido poner el trabajo en este blog de poesía, llevado por esa añoranza de los años transcurridos y para revisitar la generación de la que tanto he hablado ya aquí, que cambiaron la historia de la poesía española. 


1. El contexto histórico

Año 1.927, El grupo poético que conocemos como "Generación del 27" se forma en la dictadura del general Primo de Rivera. Desde el siglo XIX España viene bamboleándose inciertamente, trazando un camino inseguro que deja una huella profunda y marcada en la "Generación del 98" como escritores de un fin de ciclo.

En 1902 Alfonso XIII accede al trono español. En 1914 estalla la primera guerra mundial. Europa se llena de un sentimiento amargo y dolorido. De 1.917 a 1.923 España vive un movimiento revolucionario que se da en todas las naciones europeas. Los más suspicaces ven próxima la guerra civil. El sistema político basado en la Constitución de Cánovas del Castillo se derrumba y se afirma, en cambio, la potencia del movimiento obrero que tiene como ejemplo a la revolución bolchevique, junto con un descontento general del ejército.

De 1923 a 1930 el ejército toma el poder al mando del General Primo de Rivera, se busca el entendimiento con la clase obrera, es un momento aislado de cierta esperanza. En 1.931 finaliza la monarquía y se constituye la Segunda República, una tormentosa Segunda República que desemboca en la Guerra Civil de 1936. Todo esto es de gran trascendencia para nuestro país, sin embargo a la "Generación del 27" solo le va a afectar el tercer periodo, en el que la política se meterá entre ellos para romper la unidad inicial y se les teñirá de sangre.

A pesar del impacto de la Guerra Mundial y de ese espíritu de poderosa Madre completamente decadente, que aún palpita en en la "Generación del 98",que sigue en época fecunda, nuestro grupo de poetas nace apolítico, resolutivamente apolítico, despreocupado, podríamos decir, son un grupo de muchachos que sólo tienen una preocupación: la estética. Una estética apartada del momento dramático nacional. Luego no fue así. En el traanscurso de esta conferencia veremos como luego este sentido cambia y Poesía y Política se cruzan en muchos de ellos."



Sigo en una siguiente entrada y aquí dejo espacio a la voz de Rafael Alberti recitando a García Lorca


en donde el desgarro ya está presente. A Rafael Alberti recitándose a sí mismo cuando la poesía es una arenga, un fusil, cuando ya han tomado partido en la España común y dividida