Vuelvo al rincón de la poesía cuando se desgranan los últimos días de uvas de este 2014 y pienso en mi vida con una paz profunda.
Tomo el manuscrito que he estado siguiendo como guía de este recuerdo a la Generación del 27 en España y leo los párrafos dedicados a ese otro poeta que se clasificó entre los castellanos en esa época de Castilla la Vieja y que hoy devolvemos a Cantabria : Gerardo Diego"
"Es el habilidoso de la poesía, capaz de jugar con las formas
más sencillas del neo popularismo y con las del gongorismo más irónico. Porque
para Gerardo la poesía tiene algo de capricho y de juego, de malabarismo
sonriente, como el de esas faenas de capote que a él le gusta cantar.
I
Arenal de Sevilla,
Torre del Oro. Azulejo a la orilla del río Moro. Azulejo bermejo sol de la
tarde. No mientas azulejo, que soy cobarde. Guadalquivir tan verde de aceite
antiguo, si el barquero me pierde yo me santiguo. ¡Ay río de Sevilla quien te
cruzare sin que mi zapatilla se me mojase!
II
Y vedla aquí
equipando en jabón tiernos globos que nunca han visto espumas, vedla extrayendo
de su propio invierno la nieve en tiras, la pasión en sumas y en margaritas que
pacerá el chivo su porvenir listado en subjuntivo.
Esta destreza expresiva del poeta no le quita el calor
emotivo, la sensibilidad más afinada, el fondo más sentimental. A partir de
“Versos Humanos” debemos a Gerardo bellísimos poemas amorosos que culminan con
sus “Canciones a Violante”.
De él toda mi generación leyó su romance al Rio Duero, algunas de sus estrofas estaban en los libros de texto de la época
Romance del Duero
Río Duero, río Duero,
nadie a acompañarte baja;
nadie se detiene a oír
tu eterna estrofa de agua.
Indiferente o cobarde,
la ciudad vuelve la espalda.
No quiere ver en tu espejo
su muralla desdentada.
Tú, viejo Duero, sonríes
entre tus barbas de plata,
moliendo con tus romances
las cosechas mal logradas.
Y entre los santos de piedra
y los álamos de magia
pasas llevando en tus ondas
palabras de amor, palabras.
Quién pudiera como tú,
a la vez quieto y en marcha,
cantar siempre el mismo verso
pero con distinta agua.
Río Duero, río Duero,
nadie a estar contigo baja,
ya nadie quiere atender
tu eterna estrofa olvidada,
sino los enamorados
que preguntan por sus almas
y siembran en tus espumas
palabras de amor, palabras.
Y de mi etapa adolescente más romántica guardo uno de sus Canciones a Violante, ese nombre traíso del soneto de Lope de Vega
Me estás enseñando a amar.
Yo no sabía.
Amar es no pedir, es dar
noche tras día.
La Noche ama al Día, el Claro
ama a la Oscura.
Qué amor tan perfecto y tan raro.
Tú, mi ventura.
El Día a la Noche, alza, besa
sólo un instante.
La Noche al Día –alba, promesa–
beso de amante.
Me estás enseñando a amar.
Yo no sabía.
Amar es no pedir, es dar.
Mi alma, vacía.
Y sigo transcribiendo el manuscrito escrito en mi adolescencia sobre la generación que me cautivó entonces. Continuo con el capítulo que llamé "Rasgos Generales" desde su punto G.
"G) Gongorismo. El culto a Góngora lo introduce Ruben Darío y él lo aprende del simbolismo francés de Verlaine. En los poetas del 27 este culto culmina en verdadero amor. Alberti y Lorca recitan de menoria "Las Soledades" y "El Polifemo".
Con motivo del centenario de Góngora los veintisietistas organizan un acto al cual me referiré más adelante.
H) Tal vez lo que más una a la Generación es su conjunta evolución. La poesía del 27 va cambiando, pasa por diferentes etapas y los poetas las van superando insertos, como estuvieron, en esa caraterística estructura de grupo. Voy a distinguir tres etapas principales en su evolución: La Poesía pura, el Neopopularismo intelectualista y el Surrealismo:
1.El ambiente en que nace la Generación es un ambiente intelectualizante. Ortega acertó en su título: "la deshumanización del Arte". Se intenta buscar una poesía pura de mero esteticismo formal. Lainfluencia en este periodo es de Paul Valery. Se desprecia el sentido novelesco por lo que tiene de humano. Así Dámaso Alonso después de una crítica en la que se censuraba la falta de interés novelesco de "Las Soledades" de Machado escribía que precisamente ese era el interés que no debían tener y derivaba la perduración del genio gongorino en no haber incrustrado en sus poesías ese interés novelesco, que ellos califican como alimento de las actividades espirituales de orden práctico.
2. Hacia 1927, formada ya completamente la Generación, los poetaa empiezan a sentir hastío por un esteticismo que no les conduce a nada. Surge el deseo en ellos de hablar y mandar su mensaje al alma del público. Es esta la etapa del Neopopularismo intelectualista, el modo de expresión busca las formas tradicionales y su formación literaria les lleva a las canciones del siglo XV. No supone, sin embargo, un descenso al folklore sino que se trata de una visión intelectual del mismo. Supone pues una etapa de transición, atrás queda la poesía pura que partió de Mallarmé, delante, como atrayente imán esta el superrealismo recien nacido en Francia.
Llegamos al momento en que bajo el adjetivo novelesco aparece una danza de otros adjetivos mucho más acertados para lo que quieren plantear: "vital", "cordial", "humano". En ese instante que la musa de Paul Valery aburre, Dámaso renuncia a aquellas sus palabras y todos juntos dan paso a un canto pronunciado y febril del corazón del hombre y el poeta expresa con su dolor y su esperanza el anhelo y la angustia del eterno corazón humano. Es aquí donde mas se ensambla la poesía del grupo con la del maestro Juan Ramón Jiménez. Juan Ramón ha buscado siempre la belleza y la ha buscado en la desnudez, la ha buscado entre las fibras de su interior de poeta y hombre desarropándolas de lo inservible.
Antes de proseguir quiero defender este momento en que se da paso a la verdadera poesía que ha de consagrarlos, de la acusación de subjetividad. Esta acusación es clara mas tarde en Pablo Neruda, también es patente en muchos de nosotros los jóvenes que somos muy dados a decir que el poeta en su poesía no dice nada a los otros,sino que se habla a sí mismo.
Pablo Neruda escribe: "Yo adoro toda la poesía escrita, todo el rocío, luna, diamante, gota de plata sumergida, que fue mi antiguo hermano, agregando a la rosa, pero me sonrío, siempre dicen yo, a cada paso les sucede algo y es siempre yo. Por las calles solo ellos andan o la dulce que aman, nadie más, no pasan pescadores, ni libreros, no pasan albañiles, nadie se cae de un andamio, nadie sufre, nadie ama".
No, no es cierto, ya lo he dicho antes, es un canto al corazón del hombre a través del corazón del poeta y al llorar él su soledad, al manifestar su alegría en el momento en que se siente centro del universo o su deseo apasionado hacia la amadadescribe nuestra soledad, nuestra alegría, nuestro apasionado deseo hacia la amada.
Vemos pues que la Generación ha nacido en un ambiente intelectualizante, se la ha llamado cerebral y poco humana, pero lo que es cierto es que esta llamada poesía cerebral a la que se quería cerrar el paso se fue metiendo por las rendijas de todas las estructuras literarias de esa España y llega hasta nosotros, los jóvenes de hoy.
La avanzadilla en la penetración en el público la constituyen, sin duda, los metros populares: la visión de Andalucía de Alberti y Lorca
"La niña de bello rostro
está cogiendo aceitunas.
El viento, galán de torres,
la prende por la cintura"
Gerardo Diego podía atraer a los lectores por la faceta de su arte que no producía escándalo: "El ciprés de Silos". Salinas por su deliberada incongruencia que llegaba a un punto en el que podía hacer gracia, pero hay otros como Jorge Guillén que se pueden considerar impenetrables.
3. El surrealismo francés iniciado por André Breton nace con fuerza. En 1929 parece "Pasión de la tierra" de Vicente Aleixandre, es el comienzo de otra etapa, aunque él aún ignore todo sobre el surrealismo, pero con este libro y "Sobre los ángeles" de Rafael Alberti comienza una era de grito. Siguen "Espadas como labios" y "La destrucción o el amor" de Aleixandre y se une "Residencia en la tierra" del chileno Pablo Neruda.
Es un momento de alucinación en el que se confunde lo real y lo soñado, lo que sucede y lo que queremos que suceda. Es una poesía trascendente, humana y apasionada y los llamados cerebrales pasan de su inicial mesura al desbordado apasionamiento. Después de la guerra española este movimiento se intensifica.
El pudor infantil con que se inicia la Generación, esa limitación voluntaria a temas que nos parecen fuera de la poesía se rompe y la pasión, entrevista ya entonces debajo de los candorosos ojos de la adolescencia, nos lleva a una poesía frenética.
Se da el caso irónico por cierto que en este punto en el que la poesía descubre al aire sus pechos túrgidos y todo se llena de desmayo, la mayoría del pueblo llano, acostumbrado al soniquete de la rima la acusa de prosaica.
Hemos visto, en fin, los rasgos generales de la evolución de estos poetas y los he expuesto como un lazo más de unificación porque todos los poetas de la Generación se integran en cada una de las etapas a la vez.
Con todo lo dicho hasta ahora junto con la aportación crítica de la mayor parte de ellos y la creación de revistas generacionales como "Carmen" (en Madrid) con su suplemento "Lola", "Litoral" en Málaga, "Papeles de Aleluyas" en Huelva, "Mediodía" en Sevilla, "Verso y prosa" en Murcia, "Manantial" en Valladolid, "Gallo" en Granada y "La Gaceta Literaria" en Madrid se contribuye a crear el espíritu de lo que podemos considerar las coincidencias. Paso a hablar a continuación de lo que los diferencia."
Pero no será en este capítulo que resulta ya demasiado largo